Agnes: “En Irán me sentí más segura y acompañada que en mi propia ciudad”

Agnes viajó a Irán después de consultar con el director de Oriente Viajes y de vuelta comparte sus impresiones:

“De entrada, solo puedo decir que Irán y los y las iraníes superaron con creces mis expectativas. ¡Estoy emocionada!  Aunque haya sido un viaje de muchos menos días de los que hubiese querido y, por supuesto, de lo que el país merece, vuelvo transformada. Cuántas lecciones de vida y cuánta desinformación tenemos en Occidente de la riqueza histórica, paisajística y humana de tu país.

Sin entrar en detalles (podría estar horas escribiendo y hablando de todo lo vivido), destaco por encima de todo la generosidad abrumadora de los y las iraníes, sus ganas de ayudar siempre sin pedir nada a cambio, el no hacerte sentir nunca solo/a y acogerte sin prejuicios (cuánto por aprender).

Como mujer viajando sola mis dudas eran muchas, y no solo no me he sentido nunca insegura sino que me he llegado a sentir mucho más segura, acompañada y respetada de lo que me siento en mi ciudad muchas veces. Y todo ello sin discriminación positiva, tampoco, ni ningún tipo de condescendencia, lo cual me alegra. He percibido mucha curiosidad hacia los extranjeros, como en otros países, pero siempre con un absoluto respeto, educación y sinceridad. 

Si bien mi viaje ha sido necesariamente a un ritmo alto, considero que lo he organizado bastante bien, he visto las cosas que me había planteado visitar, he descansado bien, y he gestionado muy bien los trayectos en autocares o trenes (encantada también con su eficiencia y comodidad). Eso sí, me hubiese quedado más días en prácticamente todas las ciudades donde he estado, claro. Para una primera incursión en Irán, sin embargo, valoro muy positivamente mi ruta y cómo la he exprimido. 

He tenido ocasión de hablar, compartir espacios y trayectos con personas de orígenes, entornos e ideologías diversas, y de discutir sobre distintos temas con ellas. También de vivir experiencias personales que aquí nunca se darían (personas que te invitan a sus casas sin apenas conocerte, que te invitan a museos, que te acompañan a los sitios en coche, moto o andando solo para asegurarse de que llegas bien, que te obsequian de todas las formas que pueden con el solo objetivo de hacerte sentir bien y ponerte las cosas fáciles). En fin, como decía, podría explicar tantos casos.

También me ha sorprendido que, si bien muchos iraníes están orgullosos de su país pese a las dificultades sociales que existen y a las discrepancias con los gobernantes, algunos se extrañan de que alguien que vive en Europa se sienta bien en Irán y le guste el país. Eso me apenó bastante porque, si bien aquí tenemos probablemente más abundancia material o algunas libertades anheladas por ellos (algo también discutible, actualmente), a nivel de valores humanos creo que los persas nos ganan por goleada. En algunos casos percibí que compartir con ellos mis sensaciones sobre el país y sobre sus habitantes les hacía reconciliarse un poco con él o valorarlo más. No me quiero alargar. Solo quería compartir algunas ideas aleatorias sobre mis días en Irán, un país al que sé que volveré y del que me llevo muchas cosas que espero poder aplicar a mi vida y a mi entorno de aquí.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s