Caleidoscopio de emociones en Kashan

Kashan es una ciudad oasis en el desierto de Irán, construida, embellecida y enaltecida desde tiempos prehistóricos junto al margen de los tórridos desiertos centrales del país.

Kashan presenta su ciudad antigua, un laberinto de callejuelas estrechas y frescas, hechas de arcilla y barro, sus antiguas casas tradicionales de arquitectura persa, sus mezquitas, baños públicos (hammam) o su fascinante bazar cubierto nos atraparán.

Muchos viajeros optan por sortear Kashan en sus trayectos entre Teherán, Isfahán y Yazd, pero esta encantadora ciudad, un oasis en el límite del Dasht-e Kavir, es uno de los destinos más fascinantes de Irán. No solo presenta un cúmulo de maravillas arquitectónicas, sino que ofrece algunos de los mejores hoteles tradicionales del centro de Irán.

El sah Abbas I estaba tan prendado de Kashan que insistió en que le enterraran allí y no en Isfahán. Entre las figuras históricas destacadas vinculadas a la ciudad también se cuentan Abu Musa al-Ashari, compañero del prefeta Mahoma cuyo ejército tomó la ciudad en el s. VII. La leyenda cuenta que sus tropas arrojaron miles de escorpiones por encima de las murallas desde el desierto que rodeaba la ciudad, lo que obligó a los defensores a rendirse.

Durante el período selyúcida (1051-1220) Kashan se hizo famosa por sus telas, cerámica y azulejo, llegando a alcanzar grandes logros en estas industrias. Ahora la ciudad es más conocida por la producción de agua de rosas, que se vende en las tiendas de los principales destinos turísticos y en el bazar.

Los baños Hamman-e Sultan Amir Ahmad o baños Qasemi: estos baños datan del siglo XVI, de la era safávida, aunque fueron dañados por el terremoto de 1778 y renovados en la era Qajar.

El Jardín Fin da la oportunidad de descubrir un mundo de pequeños (y no tan pequeños) estanques, delicados surtidores y fuentes, zonas ajardinadas con arboledas o bellos pabellones con cúpulas decoradas haciendo uso de la clásica delicadeza persa. Conocido es el arte que tenían los persas para el diseño de jardines.

La Casa Tabatabaei es una de las más bellas viviendas históricas de Kashan. Se trata de la que fue la morada de un rico empresario dedicado al lucroso comercio de las alfombras. Una mansión construida a mediados del siglo XIX, de 5000 metros cuadrados, que dispone de cuatro patios diseñados con bonitas fuentes, estanques y parterres. Las distintas estancias, que se sitúan alrededor del patio principal, se encuentran ricamente decoradas con pinturas, estucados, maderas nobles y cristales tintados. Hasta 40 habitaciones se encuentran dispersas entre las dependencias de la Casa Tabatabaei.

La mezquita Agha Bozorg está construida a finales del siglo XVIII, dispone de dos grandes iwanes. El primero es el de la entrada, mientras que el segundo es el que queda enfrente del minhrab, que se culmina con una bóveda de ladrillo y que dispone de dos minaretes. Aunque la decoración no es tan espectacular como la que hemos podido disfrutar en las mezquitas de Isfahan, la verdad es que es también una pequeña y delicada maravilla. El clásico vidrio esmerilado persa decora parte de los iwanes y los bellos minaretes.

ORIENTE VIAJES

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