El descubrimiento de Armenia

Carme, Mercè, Joan i Jordi visitamos Irán el año passado con Oriente Viajes.Ahora hemos repetido con un viaje a Armenia.

Fue un viaje corto pero intenso. A medida. Visitamos los lugares más interesantes del país y quedamos admirados de su importante legado cultural. La organización fue impecable.
Armenia es un pais maravilloso: grandes monasterios, impresionantes montañas. También nos impresionó la vitalidad y la alegría de las calles y plazas de Erevan. Encontramos un país hermano en muchos sentidos.
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Viaje a Persia: Azul Irán

Isabel Rojas Herrera que viajó con nosotros comparte sus emociones y experiencia:

Hace tres meses que volví de Irán. Viajé con un grupo de la agencia Oriente Viajes del 23 de marzo al 1 de abril de este 2018.

Contemplo a menudo mi miniatura pintada en cuerno de camello que representa una escena de desierto, de cuento mágico de arena y sol, a la lumbre de la hoguera; compré allí un libro de poemas en persa con el lomo dorado y encuadernado en piel marrón, lo contemplo y compruebo lo hermosa que es su caligrafía; también compré dos hojas de papel antiguo con un texto en persa y pinturas de tema amoroso; aun puedo sentir el sabor del helado de azafrán, frío a pesar del calor que hacía, del gusto del gaz con frutos secos, de la zulbia dulce, pegajosa y rica que echo en el té o que como mientras esperamos que nos sirvan el kebab; mis dedos acarician la seda que llegaba de Oriente y pasaba por las tierras de este antiguo y extenso imperio en caravanas repletas de especias y productos desconocidos en Occidente, y también perciben la suavidad de los hilos de las alfombras de colores imposibles de describir, de diseños de todas clases; mis ojos recuerdan las luces de colores brillando en los árboles, en los edificios, en los puentes, por todas partes. Es el Año Nuevo Persa, el Noruz, y el país está de fiesta, hay muchísima gente, las familias se reúnen, visitan a sus parientes, y hacen turismo, como nosotros; me paro ante cada altar que me encuentro en nuestro recorrido por el país, a cual más bello, más original, más elegante y exquisito, con las ocho cosas que empiezan con la letra s en persa…

Y desearía ser el gran poeta Hafez -o alguno de los grandes poetas de estas tierras- para cantar en bellos gazhales las alabanzas de un país tan hermoso, tan rico culturalmente, tan lleno de contrastes, donde los colores me atrapan y no los quiero dejar escapar, sobre todo el azul, mi azul… Pero, tras cada mezquita impresionante o espectacular mausoleo, tras cada jardín con naranjos y flores, regados por el agua de una acequia cantarina, que inunda de frescor el calor que llega del desierto, tras cada bazar bullicioso y caravansaray reconvertido, pero que conserva su frescura y sentido de posada en el camino de la Ruta de la Seda, tras cada columna de la inmensa Persépolis, cada joya de oro conservada en un museo, o las increíbles cerámicas que adornan las paredes y techos de los edificios, tras todo este esplendor, Irán llega al corazón por su gente y se queda ahí, instalada para siempre… Y desearías volver para poder ver de nuevo la sonrisa y sentir los besos en la mejilla de dos jovencitas que corrieron para hacerse una foto conmigo, después de haber hablado a la entrada de un parque o cuando jugué a fútbol unos minutos con unos niños en una callejuela de un pueblo de casas rojizas, allá en las montañas, y que me recordaba a las películas del director de cine iraní Abbas Kiarostami, imágenes de arena e historias bellas, llenas de silencios que lo expresan todo, entre verdes olivos.

Quiero guardar todas estas vivencias para siempre en mi memoria, en mis palabras y en mi corazón.

Hacer un viaje en grupo te hace conocer a personas y también conocerte un poco más a ti misma. Quiero dar las gracias a Amparo, su sonrisa, dulzura y comprensión son sus señas de identidad, y le agradezco que me animara a hacer este viaje, que recomiendan todas las personas que encuentro cuando viajo; gracias a Jordi por hacernos reír, por ser un encanto y una mano amiga; gracias a Anabel por ser una compañera fantástica, artista de la fotografía y consejera de libros maravillosos, como el que nos ha regalado sobre Persia.

Gracias a nuestro guía en Irán, Mokhtar, por su sonrisa y simpatía, por su paciencia infinita, su predisposición a hacernos el viaje agradable, por su ayuda y sus consejos, por el buen conocimiento de su país, por las adivinanzas etimológicas a las que jugamos y por cantar, más que recitar -porque esa es la característica de la poesía persa, que es un canto- al poeta Hafez en su preciosa lengua persa, fue un gozo infinito, que compartimos los que amamos la poesía.

Gracias a Oriente Viajes por su cortesía, eficiencia y por organizar un viaje inolvidable. La agencia tuvo el detalle de ofrecernos una cena en una casa del país donde tuvimos la oportunidad de conocer algo más sobre la vida diaria de una familia iraní, escuchar música de un antiguo instrumento en vivo y en directo, degustar sus especialidades culinarias, bailar, reír, y donde pude departir sobre el cine de Kiarostami con el señor Ahmad Taherí, traductor junto a la poetisa Clara Janés de la joya de la literatura persa, de la epopeya ShahnamehEl Libro de los Reyes, del gran poeta Hakim Abul-Qasem Ferdusi. Fue una charla muy agrafable, cordial e instructiva.

Y el azul turquesa, lapislázuli, índigo, marino y mil tonos más de mi color favorito que he visto en Irán, me acompañará para siempre… hasta que vuelva algún día…

Viajeros invidentes en Irán: patrimonio espectacular, preciosos paisajes y la amabilidad de la gente

Enrique Servando Sanchez y Reyes Lluch acompañados por Pedro Pozo:

Somos un grupo de tres personas, dos somos ciegas, y con Oriente Viajes hemos hecho un recorrido por Irán de 23 días. Queremos dejar constancia de la buena organización del viaje y de la sensibilidad de sus profesionales para la organización de esta aventura. No hemos tenido ningún problema en ningún momento y hemos cumplido nuestras expectativas con creces.

La guía que nos ha acompañado, Marziyeh, para nosotros Marzi, aparte de hablar un español muy fluido, tiene muchos conocimientos sobre la historia, arqueología, gastronomía, arte, costumbres y cultura de Irán. Amable, conversadora, risueña, encantadora, se ha adaptado enseguida a guiar a personas ciegas y en todo momento nos ha facilitado todo tipo de explicaciones y descripciones sobre los lugares que hemos visitado. Nos ha posibilitado tocar muchas cosas, maquetas, instrumentos de música, altorrelieves, paredes decoradas, estucos, azulejos, espejos… ¡fundamental para nosotros!. También me ha enseñado a ponerme el velo con un poco de gracia, ¡dura experiencia para mí!.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Dabou, el conductor, David para nosotros, siempre con una sonrisa y con mucha amabilidad, nos ha hecho agradables los largos desplazamientos, ofreciéndonos té, café, pastas y dátiles buenísimos para hacer más deliciosos los más de 4.000 Km que hemos recorrido juntos.

Otro detalle de la agencia que nos ha gustado mucho es que en Isfahan, Amir nos ha invitado a cenar en su casa  y, además de conversar y disfrutar de una agradable velada, hemos degustado una cena típica con un delicioso kebab de pollo hecho por él.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Nada más llegar al país, ya puedes captar la amabilidad de sus gentes. Son respetuosos, te preguntan de dónde eres y siempre quieren hacerse fotos contigo. Hemos tenido mucha suerte porque en varios lugares nos han invitado a tomar té, a conversar con ellos y nos han dicho montones de veces que para ellos es muy importante que hayamos ido a Irán.

Las ciudades son puro comercio, los bazares muy interesantes, mucho ambiente, venden de todo pero no te agobian y no te regatean ¡qué fantástico!. Su rico patrimonio -los museos, los palacios, Persépolis, la tumba de Ciro- y los lugares religiosos -las mezquitas y los mausoleos- son espectaculares. Preciosos los paisajes de las montañas entre el mar Caspio y Teherán.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Su modo de vivir y la cultura nos ha interesado mucho, la música, la poesía, la caligrafía, las alfombras, la simbología de las imágenes, animales, árboles, flores, comidas, figuras aladas, etc, los bazares, las casas de fuerza, la construcción de los pozos y el aprovechamiento del agua en las ciudades, las torres de ventilación y los depósitos de hielo. La creación de los caravasares como lugar de refugio  y descanso de las antiguas caravanas, que han sabido convertir en un atractivo hospedaje para hoy. Hemos disfrutado de su música, del hamam, de los jardines persas con los sonidos del agua y los aromas de sus flores, degustado los sabores de los platos tradicionales de cada región y, como somos aficionados a la cocina, nos hemos traído un amplio recetario de cocina persa.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Hemos aprendido muchas palabras en farsi y mis frases favoritas: Irán o dust daram, Irán me ha gustado mucho; y mardomi jeili mehrabun va mehmun navaz, los iraníes son muy amables y acogedores.

En nuestra opinión vale la pena conocer Irán, experimentar su cultura tan diferente a la nuestra, perderse por sus bazares, conversar con sus gentes y, al contrario de lo que pensamos en Europa, es un país muy seguro que nos ha hecho vivir unos días inolvidables.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Irán está despierto, el aire huele a azahar y jazmín

Beatriz Blanco viajó a Irán en la primavera de 2018 y comparte con nosotros sus impreciones:

Estuve en Irán 10 días coincidiendo con sus fiestas de año nuevo, que allí coincide con el comienzo de la primavera. Escribo ahora y, por tanto, no en caliente, con la distancia que dan unos meses. Quería hacerlo así para ser más objetiva, pero mi entusiasmo no ha disminuido, ha sido un viaje maravilloso.

En Oriente Viajes fueron exquisitos desde el principio, desde las primeras llamadas telefónicas, las conferencias en el Centro Persépolis, el té con pastas que nos ofrecieron al entregarnos los billetes de avión y el plan de viaje.

Tuvimos la enorme suerte de que nuestra guía fuera Marzieh, una mujer deliciosa, con una inteligencia, sensibilidad y encanto personal admirables. Fue precisa y generosa en todo tipo de explicaciones sobre su país, atenta a todo lo que sucedía en el viaje, llena de detalles, cariñosa y enormemente delicada y sabia.

Se enteró sobre la marcha del cumpleaños de Fernando y le organizó una celebración con tarta y vela incluidas. Fue rápida, responsable y llena de recursos para todo tipo de gestiones y supo crear el ambiente apropiado para que los que coincidimos en el viaje nos hiciéramos amigos. De hecho todavía seguimos en contacto y nos vemos.

El país, enseñado por ella, nos pareció maravillosos, de una hospitalidad admirable y una cultura tan noble y tan profunda detrás que ha dado como resultado una gente encantadora, amable, sonriente, alegre.IMG-20180621-WA0004

Destaco solamente su amor por la poesía y la belleza, su gusto por cantar, por sonreír, su afabilidad cuando les preguntábamos donde cenar, que les llevaba a acompañarnos a algún lugar que les gustase y a pedir. por nosotros las comidas que les parecían mejor.

Es un país con una arquitectura admirable, con hermosas ciudades llenas de vegetación que parecen oasis, ciudadanos jóvenes que te sonríen pero nunca agobian o piden nada.

Persépolis es admirable, emociona ver esa arquitectura tan sofisticadas, tan original, y observar dónde se asientan, en una gran llanura donde es fácil imaginar los veloces caballos galopando. Ispahan es una gran ciudad, cosmopolita y variada, con su enorme plaza llena de vida y belleza. Sirhad con sus jardines de naranjos, sus fuentes, su amor a los poetas. Teherán con sus exquisitos museos.

Las mezquitas son de una belleza deslumbrante, construidas con sabias cúpulas, con amor a la artesanía del ladrillo y del azulejo. Los persas son maestros en el uso de la luz y el color, de las sombras y brillos. Espejos, fuentes, fragancias y mucha paz. Hemos tenido todo el viaje una absoluta sensación de tranquilidad y placer. Desde los cantos en el puente de Ispahan, en el museo del agua de Yazd o el entusiasmo en torno al poeta Hafez.

No me extiendo más pero podría… Improviso un pequeño poema de agradecimiento a Marzieh y a toda la organización de Oriente Viajes en Madrid.

“Irán está despierto.
Sopla el viento, sopla el viento.
Bajo la árida tierra del desierto se esconde el agua.
Huertas, jardines, resplandecientes rosas.

Conversaciones en un diván alrededor de una taza de té.
El aire huele a azahar y jazmín.
Abundantes árboles en las ciudades, y sonrisas en los rostros.
Se baila y se canta en los autobuses y en los baños.
Sopla el viento, sopla el viento.

Bajo los velos, ojos brillantes, radiantes sonrisas.
Bajo los velos, pensamientos claros, corazones amables.
Bajo los velos, sobre las alfombras:
Caballos, caballos, caballos valientes y libres.

En el aire el canto de los pájaros.
Sopla el viento, sopla el viento.
Qué bien huele el aire.
Qué bien huele el futuro. Ciro despierta”

Viajar a Irán:que maravillas nos esperaban …

Cristina y Luís viajaron a Persia en el mayo de 2018 y nos describen de este modo sus impresiones:

Desde hace bastante tiempo teníamos en mente el deseo de viajar a Irán (antigua Persia), atraídos por su historia, su cultura y lo que representa como cuna de civilizaciones. El viaje lo hicimos el pasado mes de Mayo, coincidiendo con el Ramadán, en compañía de otras siete personas a las que no conocíamos y con las cuales hemos tenido una gran compenetración y al final del viaje hemos creado una buena amistad.


En primer lugar una referencia a la coincidencia con las fechas del Ramadán, creo que ha sido un acierto pleno, ya que lugares que en otras fechas están abarrotados, se encontraban vacíos o con muy escasa afluencia de público, siendo un placer verlos con tranquilidad y disfrutarlos siguiendo las explicaciones del guía.

En los 15 días que ha durado el viaje hemos visitado, Teherán, Kerman, Yard, Shiraz, Isfahán, y Oms, más otra serie de lugares que por su importancia y su grandiosidad era imprescindible visitar como, Mahan, Rayan, Pasargad (tumba de Ciro II el Grande), Persépolis (Capital de un Imperio mítico y legendario), Abyaneh (anclada en el Zoroastrismo).

Ha sido un viaje que ha ido in crescendo, cada lugar superaba al anterior lo que hacía que tuviéramos un sentimiento contradictorio, por un lado expectante “que maravillas nos esperaban al siguiente día” y por otro “el viaje avanzaba lo que significaba que todo aquel encanto se iba acabando”. El punto culminante, el top, fue la ciudad de Isfahán, con toda la monumentalidad de sus mezquitas, palacios, jardines, etc. y con su maravillosa plaza como la guinda de una tarta.

Como se ve el viaje ha sido un éxito, pero no solo por todo lo que hemos visto, aprendido y disfrutado, también por la organización del mismo que ha llevado a cabo Oriente Viajes y su personal tanto en Madrid como en Isfahán, donde tuvimos el placer de ser invitados a casa del coordinador en aquel pais. De forma que el éxito organizativo ha sido pleno en todos los aspectos, hoteles, vehículos y personas que nos han acompañado, nuestro conductor y nuestro guía Mojtar, quien ha sido un gran profesional, buen conocedor de su país y de su historia, pero además una excelente persona, que ha contribuido a que nuestro viaje haya sido un éxito y de quien hemos quedado muy satisfechos y tenemos en alta estima.

Viajar a Irán en Ramadan: Un ambiente de fiesta que duraba hasta la madrugada

Hola soy Javier del grupo de cuatro que estuvimos 11 días recorriendo Irán y regresamos el 31 de Mayo de 2018.

Hace dos años viajamos a Uzbekistan con otra agencia recorriendo la ruta de la seda desde Tasken a Jiva, Bujara y Samarkanda. Allí nos dijeron que si nos había gustado no podíamos dejar de ver Irán, la cuna de la cultura Persa que había impregnado al resto de países de Oriente Medio.

Este año nos decidimos, con Oriente Viajes, a hacer este viaje por la tierra de los Arios los mismos cuatro que recorrimos la tierra de los Uzbekos y tenemos que decir que el que nos recomendó hacerlo acertó.

El país tiene unas joyas culturales, arqueológicas y arquitectónicas espectaculares. La diferencia de Irán respecto al resto del mundo es su relación con el tiempo. Ves edificaciones, personajes, historias, hechos que ocurrieron hace 3000-5000 años cuando la inmensa mayoría del mundo se movía en tribus que construían chozas. Lo que ves y lees te abre la mente para ser consciente de la importancia de Persia en la cultura occidental y oriental.

A esto se une la importancia de algunas de sus ciudades en la ruta de la seda y la magia de la cultural oriental. Solo con Isfahan el viaje merecería la pena por si solo pero a esto le sumas Persépolis, las tumbas Amenidas de Naqsh-e Rustam, las mezquitas Nasir al Mulk y Vakil o el Palacio Naranjestam en Shiraz, las torres del viento zoroastrianas o la ciudad vieja en Yazd, pasear tranquilamente por cualquiera de los maravillosos Bazares que existen en las ciudades que recorres y un aspecto que realmente nos encantó: la amabilidad de la gente. Nos gusta patear las ciudades y como íbamos cuatro siempre  nos reservábamos tiempo desde el atardecer para movernos por donde estuviésemos. Coincidió además que era Ramadán y la gente salía a las calles cuando anochecía para romper el ayuno tras la llamada a oración, en un ambiente de fiesta que duraba hasta la madrugada. Salen a los parques y las plazas con la familia a cenar, hablar y disfrutar de ese momento. Todo se llena de gente. Cuando vas paseando te saludan y te invitan a compartir la cena con ellos, la gente se acerca a preguntar de donde eres y si te gusta Irán, los niños saludan y las madres siguen el saludo, si ven que están perdido o tienes alguna duda se acercan a ofrecer ayuda…. La gente es maravillosa, es curiosa sin invadir tu espacio, es atenta y hospitalaria, nunca agobia, piden permiso para acercarse y agradecen cualquier momento de conversación.

En fin, no me enrollo más, un gran viaje. Gracias a nuestro guia Said Safayi, arqueólogo  gran conocedor de Irán que además puso sentimiento e ilusión en sus explicaciones, a nuestro conductor, que nos llevó a lo largo de tantos kms y nos trató muy bien, y a Amir Dayani por su invitación a una agradable cena en su casa de Isfahán.

 

Ganas de volver a Irán

El pasado 21 de Abril Oriente Viajes llevó a cabo una ruta muy especial que hacemos de manera anual: Persia Aqueménida y Sasánida.

En esta ocasión, nuestro querido viajero Jesús estaba al cargo del grupo de 18 personas y nos ha contado su experiencia:

“Tras el regreso del viaje entré de lleno en la vida diaria y he retomado
todas las actividades que dejé pendientes. Por ello olvidé escribiros
para contaros mis impresiones sobre el viaje.

Creo que en general ha sido magníficio. El 99% del grupo disfrutó mucho
y terminó muy contento de casi todas las actividades y del itinerario.
En especial hemos quedado muy contentos con Mohktar, el guía, que habla
magnificamente español y además ha sabido organizar las visitas y
contarnos todo lo que le preguntábamos y mucho más.

Personalmente he de agradeceros la idea de Bam, porque pese a que está
en restauración, puede verse mucho de lo que fue la ciudadela. Ha habido
algunas cosas que han hecho especialmente atractivo el viaje, como el
espectáculo en la casa de la fuerza de Yazd, la música en Isfahan o el
día de Varzaneh.

A todos no han quedado ganas de volver a Irán.

Un saludo y muchas gracias por todo. Jesús”